La sirenita: Cuando la discriminación se disfraza de inclusión





Disney anunció que el papel de Ariel en el live action de La Sirenita sería representado por Halle Bailey, según los ejecutivos a cargo del casting, la actriz y cantante de 19 años de edad es todo lo que ellos buscaban para el papel, sin embargo, hay algo que ha causado revuelo respecto a esta decisión, su color de piel.

Ariel, una sirena de las costas de Dinamarca, de lo que parece ser el siglo XIX, quedó grabada en la memoria de todos como esa chica caucásica y pelirroja, pero Halle Bailey no representa estos atributos.

Disney expresó su apoyo a la decisión en un comunicado titulado “a las pobres y desafortunadas almas” donde expresa que “El personaje de Ariel es un trabajo de ficción. Si después de todo esto, aún no puedes aceptar la idea de que elegir a la increíble, sensacional, talentosa y hermosa Halle Bailey es justa, porque no se parece a la de la película animada, tenemos noticias para ti...sobre ti".

Ahora bien, dejando a un lado a la talentosa actriz del tema, vale la pena preguntarse ¿Fue Bailey elegida por su color de piel? Todo apunta a que efectivamente esa es la principal razón, esta elección parece ser parte de un movimiento de los estudios de cine y televisión que pretende hacerle frente al whitewashing, término usado para referirse a actores blancos interpretando a personajes de otras etnias, esto bajo la premisa de aumentar la inclusión.

Pero ¿realmente aumenta la inclusión? ¿no sería una decisión igual de cuestionable escoger actores para representar personajes de otra etnia simplemente por su color de piel, porque significa una ventaja de mercadeo?

La decisión de que Halle Bailey represente a Ariel, en lugar de demostrar inclusión, intenta forzar una representación que no es parte de los marcos conceptuales de la audiencia, resulta contraproducente pues las intenciones son claras, disfraza la discriminación de inclusión pues a fin de cuentas está privilegiando a alguien por su color de piel.

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